Debe ser que los seres humanos somos así de ingenuos y de imperfectos.
Que yo no pido mucho, sólo gente en la que confiar, que este siempre a mí lado, que aguante mis piques, mis lloros, que aguante un poquito.
Pero claro, la gente solo ve sus buenas acciones, las de los demás no. Aquí todos somos malos, menos el que es víctima.
En fin, me acostumbro a que la gente me falle, es siempre lo mismo...y no hay remedio.
Sólo me queda reirme, y mandarlo todo a la mierda.
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Una nueva sonrisa, gracias a ti.