Tiro palante, ya no hay perro que me ladre, ni zorras que me hagan llorar. Estoy hasta los cojones de la gente sin vida propia, de tú mierda de mentiras, de las putas mátematicas, del Sol que no deja de salir después de cada noche que no quiero que acabe.
Y sabes, a mí no me miente ni Dios, guaaapo de cara. ¿Me quieres? Si, já y yo soy idiota ¿Qué no? Venga, ya puedes ir a follarte a la zorra que quieras. Pero todo esto con amor, eh.
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Una nueva sonrisa, gracias a ti.